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Creadores del primer colchón personalizable

 

y orgánico patentado de México  

 

GALARDÓN

La Global Quality Foundation otorgó a Feeltex  el Galardón  Global Quality Categoría Elite por la excelencia en la calidad e innovación de sus productos y servicios .

 

EXPOENVERDESER FEELTEX

EL SUEÑO Y LA SALUD

Colchones orgánicos, al rescate de la naturaleza

autor
Viridiana Quintero
 
Jueves 27, marzo.

Llegas a tu casa, quieres descansar luego de una jornada de trabajo. Te preparas para dormir, te recuestas en tu colchón, la sensación es relajante y diferente a un acojinamiento normal, reposas sobre una fibra blanca de grosor de 15 centímetros, debajo se encuentra otra línea blanca pero delgada, posteriormente hay un lámina de fibra de henequén, debajo se encuentra otra lámina blanca delgada, y finalmente hay otra de henequén; te das cuenta de que el equipo en el que reposas es un colchón orgánico, que se desintegrara una vez desechado.

colchón fibra (Facebook)

Foto: Feel-tex

Este tipo de producto está hecho de espuma de látex, la cual se extrae del árbol del hule también denominado Hevea Brasiliensis, que es originario del Amazonas y tiene una vida productiva en promedio de 30 años con la capacidad de reforestar de manera fructífera las selvas. Aproximadamente entre los nueve y 10 años de cultivado es cuando proporciona el látex adecuado para realizar este material.

El estudio Análisis del crecimiento y producción de látex en plantaciones forestales comerciales de hule en el estado de Oaxaca, México señala que el árbol del hule es uno de los géneros que se adapta a las selvas altas y medianas, además de que es una especie exótica en el país con un destacado potencial económico, debido a su rápido crecimiento y forma de utilizarlo: la extracción de látex y, aproximadamente 35 años después, el aprovechamiento de su madera para fabricar muebles.

Por otro lado, la investigación El cultivo del hule en México, de la Universidad Autónoma Indígena de México (UAIM), indica que el 92 % de plantaciones del hule están concentradas en el sureste asiático, de las cuales Indonesia representa el 36 %, Tailandia el 20 % y Malasia el 17 %. En América Latina el principal productor es Brasil con 180 mil hectáreas (ha) y, posteriormente Guatemala con 37 mil 500 ha.

De acuerdo con la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) en nuestro país en 2012 se tuvo un total de 33 mil 575 ha del árbol del hule, el cual permite la fabricación de más de 40 mil artículos como guantes, llantas, zapatos, accesorios para muebles, condones, mangueras y, en este caso, espuma de látex.

Latex-production

Árbol del hule “Hevea Brasiliensis”

Acerca del uso del hule en México existen dos fechas importantes: en 1700 antes de Cristo, los primeros Olmecas fueron los descubridores del látex, producto natural del que más tarde se obtendría el hule; y también a partir de 1870 se recomendó el cultivo nacional y a gran escala del árbol del hule para exportarlo. Asimismo, la primera utilización que se le dio al látex en Mesoamérica fue la fabricación de balones para el juego de pelota.

El beneficio que tiene la fabricación de productos de hule natural es que aumentan las selvas tropicales a nivel internacional y en nuestro país, ya que por ejemplo para fabricar un colchón de este tipo se requiere la siembra de tres hectáreas del árbol Hevea Brasiliensis, expresa Jorge Figueroa, director general de Feel-tex. 

Tierra, duración y ambiente: Feel-tex

La empresa Feel-tex se dedica a la producción de colchones orgánicos en México, surgió en 2009 y su antecedente fue en 1959 con la compañía Industrial El Palmar, la cual comienzó a fabricar espuma de látex en el país. A partir de 2008, mediante la investigación de maquinaria y realización de pruebas lograron la normalización internacional del proceso denominado cremado, que permite separar el látex.

Jorge Figueroa, director general de la compañía, menciona que esta práctica es rescatable para el medio ambiente, ya que al extraer el material el agua restante contiene nutrientes del propio árbol, que sirve para regar en los campos de siembra; a diferencia del proceso que más se utiliza en México llamado centrifugado, en el que el líquido sobrante contiene químicos que dañan los mantos acuíferos.

látex (Facebook)

Foto: Feel-tex

Esta organización tiene plantaciones en Tezonapa, Las Choapas y Playa Vicente, Veracruz; Tuxtepec y Uxpanapa, Oaxaca; y Huimanguillo, Tabasco. Actualmente su producción es de 90 colchones por mes.

“Actualmente atendemos clientes en México, las ventas las llevamos en forma desde el 2011 hasta la fecha, y el año pasado empezamos con la marca Feel-Tex, que es lo que hemos intentado establecer en el país, dar a conocer la espuma de látex para sustituir todos los acojinados a base de poliuretanos o resina sintéticas”, aclara Figueroa.

El tipo de colchón más utilizado en nuestro país y el mundo es el de resortes que representa el 74 % del mercado, posteriormente el de espuma de poliuretano con un 20 %, y los tipos restantes representan solo un 6 %, según indica la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO).

En el caso de la espuma del poliuretano es un derivado del petróleo con una mezcla de polioles e isocianatos, los cuales contienen hidroclorofluorocarbonos (HCFC) que son considerados como sustancias agotadoras del ozono (SAO); su uso se ha incrementado en los últimos años y uno de los sectores de mayor generación en México es la fabricación de dicho material. El consumo actual de los HCFC en el país es de 13 mil 983 toneladas, igual a 18.4 toneladas de bióxido de carbono (CO2) equivalente, destaca la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT).

Cuando este material sintético se desecha tarda en desintegrarse de 300 a 500 años, por su parte, el látex es un producto orgánico y biodegradable: el hule es un elemento 100 % orgánico, cuando se expone a la intemperie se empieza a desintegrar, se deshace y se vuelve a integrar como materia al suelo, de tal manera que funciona como abono, se puede sembrar en él, es como si se cayera la madera, las hojas, las mismas resinas de cualquier árbol”, explica el director general de Feel-tex.

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Foto: Feel-tex

Los colchones de látex bajo condiciones adecuadas tienen una duración de 40 a 50 años y mantienen su capacidad de compresión y acojinamiento. Cuando se ponen en contacto con la intemperie comienza el proceso de degradación, es decir, a hacerse polvillo, el cual depende del clima, pero en promedio puede tardar de un año a año y medio.

Aunque su tiempo de vida es 15 o 20 veces mayor que uno de poliuretano, el costo también llega a ser más elevado, ya que por ejemplo, un tamaño King size tiene un costo de 29 mil pesos, y además son los colchones más pesados que existen en el mercado.

Feel-tex cuenta con una representación en Monterrey, Nuevo León, y busca la posibilidad de incorporarse a otros países: “estamos viendo la posibilidad de empezar a entrar en España, tenemos representación en Las Vegas, la abrimos hace tres años; desafortunadamente, Estados Unidos es muy ávido en la compra de estos materiales, nuestra planta no tiene ahora la capacidad de producción. Tenemos la tecnología, menos la infraestructura para una producción grande”, precisa Figueroa.

Daños a la salud

La espuma de poliuretano también puede provocar alergias, erupciones cutáneas, náuseas o dolores de cabeza, debido a que contiene gases tóxicos que dañan la salud al inhalarse. De acuerdo con una investigación, realizada en Atlanta, Estados Unidos, los colchones de este material emiten 61 sustancias químicas tóxicas.

Por su parte, la espuma de látex es un material orgánico hipoalergénico, en el que los microbios no sobreviven debido a que es un soporte natural alcalino; es térmico; proporciona un apoyo ortopédico; y permite la circulación del aire.

Para conocer más puedes visitar:

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http://journalmexico.com/?p=1770

 

¿Estás durmiendo sobre un campo químico tóxico?

A medida que más personas se educan acerca de dónde duermen, vuelven a los colchones orgánicos y en mayor número a la ropa de cama
Por Channaly Philipp - La Gran Época
Mar, 22 Oct 2013 09:41 +0000

 
 
Los compuestos orgánicos volátiles son sólo una parte del coctel de sustancias
Los compuestos orgánicos volátiles son sólo una parte del coctel de sustancias químicas en los colchones de espuma. (La Gran Época)
 

Si duermes sobre un colchón convencional (como la mayoría de la gente), vas a pasar un tercio de tu vida mintiéndote sobre los productos químicos tóxicos. Si este hecho poco conocido te da vueltas, esto es de tu interés.

Desde la década de 1960, se fabrican colchones de espuma de poliuretano, un material derivado del petróleo que emite compuestos orgánicos volátiles (COV por sus siglas en inglés). Los colchones más populares de espuma que recordamos están hechos de este material.

Pero, los (COV) son sólo una parte del coctel de sustancias químicas en los colchones de espuma. Se necesita que sean resistentes al fuego, los colchones de espuma están impregnados con productos químicos retardantes del fuego que pueden causar cáncer y trastornos al sistema nervioso.

Walt Bader, sufre de una condición conocida como sensibilidad química múltiple, es autor de “The BedroomToxic” [El Dormitorio Tóxico], tuvo varios colchones analizados por un laboratorio de Atlanta en 2005. Se encontró un modelo espuma con memoria para emitir 61 productos químicos.

Al año siguiente, se publicó la primera lista definitiva de productos químicos desgasificantes de los colchones espuma con memoria.

“Nueve de estos productos químicos son reconocidos como cancerígenos por casi todas las importantes organizaciones de salud en el mundo”, dijo Bader en su sitio web. “¿Y sabes lo que pasó?... Nada”.

La emisión de gases no es sólo nefasta para las personas que sufren de problemas respiratorios, algunos de los productos químicos también son cancerígenos conocidos y disruptores endocrinos.

A medida que más personas se educan acerca de dónde duermen, vuelven a los colchones orgánicos y en mayor número a la ropa de cama.

Christine Chamberlin, cofundadora del Dormitorio The Clean, una tienda de colchones orgánicos y ropa de cama, dijo que la primera vez que entró en el negocio hace 10 años, sus clientes eran de esos altamente sensibles a sustancias químicas que buscan un colchón orgánico.

Ahora, los colchones orgánicos son buscados por casi todas las personas interesadas en vivir un estilo de vida saludable.

“Cuando nos enteramos de lo que había en nuestro colchón, mi esposo dijo: ‘Cada madre en el mundo debe saber sobre dónde está acostando a sus hijos en la noche’. Eso fue en 2004, y nació el Dormitorio The Clean”, dijo Chamberlin en la web de la empresa. “Mientras dormimos, nuestro sistema inmunológico se recupera y se prepara para el día siguiente. Si su colchón está lleno de toxinas químicas y alérgenos aerotransportados, su sistema inmunológico los enfrentará en vez de repararse a sí mismo”.

Los colchones orgánicos, hechos de materiales naturales tales como lana, algodón, y látex de caucho, presentan una alternativa a los colchones convencionales y se vuelven cada vez más populares.

La lana es un retardante de fuego natural, y es excelente para regular la temperatura y circulación del aire, es una bendición para cualquier persona que sufre de sudor nocturno. Los materiales naturales también son resistentes a los gérmenes del polvo, que son un disparador para el asma y alergias.

Clean Bedroom recibió testimonios incluyendo de personas que sufren de fibromialgia, que afecta los puntos de presión; dicen que su sufrimiento está aliviado; las personas por primera vez en muchos años despiertan sin fluido en su nariz; quienes por la comodidad, ya no despiertan a media noche, y dicen que nunca habían dormido mejor.

La compañía lleva nombres muy respetados como, Rest Naturepedic y Savvy.

El hecho de que los colchones orgánicos ahora se vendan a precios comparables a los colchones convencionales, los hacen más a su alcance. Los precios van desde 749 dólares, mientras que un colchón Naturepedic, todo de lana, cuestan desde 1.995 dólares.

Los materiales naturales son orgánicos, y los colchones son hechos a pedido, principalmente en EE.UU., y también en Canadá.

Un beneficio adicional de conseguir un colchón personalizado hace que los colchones de látex, los dos lados de un colchón, el más grande, se puede personalizar para diferentes necesidades, una pareja puede preferir dormir en un colchón firme, mientras que el otro podría preferir dormir sobre algo menos duro.

“Puedes ser una princesa, y el guisante, y tu esposo puede dormir en un piso de cemento, y serán capaces de compartir la misma cama”, dijo Chamberlin.

Chamberlin, quien viajó a todas las fábricas proveedoras, para asegurarse de que estén limpias, dijo que la mayoría de sus fabricantes no almacenan materiales por más de dos meses.

Hay incluso colchones orgánicos veganos (vegetarianos) para los que no desean de lana.

Para aquellos que no están listos para dar el salto a un nuevo colchón orgánico, pueden comenzar con una almohada o colchón orgánico o un acolchado.

Chamberlin trabajó con una mujer que sufría de fibromialgia, ella compró un acolchado de lana de alpaca. “No es muy grueso, sólo tres cuartos de pulgada. Lo puso en su colchón. La lana tiene una calidad de curación y estimula el flujo de la sangre. Dormía en él y me envió un correo electrónico diciendo que nunca había sentido la comodidad para dormir hasta que tuvo este acolchado”.

Igual, las personas que sufren de transpiración nocturna se beneficiaron enormemente con el acolchado de lana.

La elección de un colchón orgánico

Cuando vayas a comprar un nuevo colchón orgánico, Chamberlin recomienda preguntar si el colchón se hizo con materiales orgánicos certificados, y solicitar su legitimación, para evitar ser engañado por el lavado verde. Se debe utilizar algodón cultivado sin pesticidas y lana de ovejas criadas en granjas orgánicas.

Guardia Verde es la certificación más valiosa, mientras que otros incluyen a los Textiles Global Organic (GOTS) para orgánicos de lana y algodón; SKAL para orgánico de algodón; y Certificación Orgánica Global Latex (GOLS) certifica al orgánico de goma látex. Algunos fabricantes certificaron también a sus empresas.

Pregunte, qué porcentaje de caucho natural se encuentra en el colchón “látex”. Para ser considerado natural, debería ser del 95 al 97 por ciento.

www.thecleanbedroom.com

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